Menéndez Responde a los Ataques Republicanos Sobre la Acción Ejecutiva

Menéndez Responde a los Ataques Republicanos Sobre la Acción Ejecutiva

"En temas de la reforma migratoria, nuestros colegas republicanos se han convertido en el rostro de la doble moral."


WASHINGTON, DC – El senador Robert Menéndez (D-NJ) habló en el pleno del Senado hoy en respuesta a los ataques republicanos sobre la acción ejecutiva de inmigración del Presidente, y sus continuos esfuerzos para preservar nuestro roto sistema migratorio.

A continuación, su discurso tal como fue preparado:

“Me parece increíble que mis colegas republicanos estén en contra de que el Presidente tome la misma acción que los ex-presidentes Republicanos Reagan y Bush tomaron en el pasado - "medidas" necesarias para resolver una crisis que todos sabemos existe, la cual día a día afecta a millones de personas en este país.

Pero ahora, cuando el presidente Obama ejerce el mismo poder ejecutivo, los comentarios públicos por parte de mis colegas Republicanos no han cesado - televisión,  programas de entrevistas, medios sociales, Twitter –alarmismo y campañas de miedo pidiendo que sea ilegal. Calificándole de amnistía. De repente se han llevado a cabo varias audiencias en la Cámara de Representantes, con títulos como" Fronteras Abiertas: El Impacto de la Amnistía Presidencial sobre la Seguridad Fronteriza" o "Abuso del Poder Ejecutivo- Obama sobre inmigración".

A ellos les encanta usar las amenazas de demandas contra el gobierno, o incluso cerrar al gobierno ante las medidas tomadas por el Presidente – algo irónico, ya que un cierre frenaría al gobierno de cumplir sus funciones, en este caso la verificación de  antecedentes  penales y la recaudación de impuestos de los inmigrantes indocumentados, sin mencionar el grave costo económico que un cierre tendría sobre el pueblo americano.

¿Un doble estándar? ¡Por supuesto! Es la definición misma de la "doble moral".  En temas de la reforma migratoria, nuestros colegas republicanos se han convertido en el rostro de la doble moral.

Por un lado, entienden las implicaciones políticas basadas en la realidad demográfica de nuestro país. Por otro lado, se niegan a ponerse al día con la historia y realidad de nuestro país - y  así tomar acciones para mejorar nuestro sistema migratorio.

Ellos están empeñados en navegar en contra el viento y en contra de la historia, y ahora tienen la imprudencia de querer evitar que el Presidente los salve de "ahogarse en la orilla"- es decir, salvándolos de su propia inmovilidad - de su propia inacción.

Adicionalmente, se encuentran navegando en contra de la voluntad del pueblo americano.  Una reciente encuesta de Gallup demuestra que el índice de aprobación del presidente entre todos los votantes no ha disminuido desde su anuncio migratorio, contrario a lo que algunos asumían, más bien, el índice de aprobación subió cinco puntos porcentuales desde principios de noviembre.

Desde mi punto de vista, "la acción" - ejecutiva o de otra manera - es un paso en la dirección correcta y es lo mínimo que el pueblo estadounidense espera de sus líderes.

Los estadounidenses esperan a que alguien actúe para proteger sus intereses. Esperan a alguien que pueda resolver las cuestiones más difíciles que los afectan – tarea que ha sido difícil para mis colegas Republicanos.

No es difícil para mí, no para la mayoría de los estadounidenses, no para los que creen en el poder del sentido común, no para los que creen en dignidad y justicia dentro de nuestro sistema de inmigración.

No recuerdo que alguna vez alguien se haya presentado ante este Senado para apoyar la inacción, o para alabar a un Presidente por no actuar sobre los intereses del pueblo americano.

Pero eso es exactamente lo que nuestros colegas republicanos están haciendo. Una vez más se presentan firmes sobre el lado equivocado de la historia - de hecho, en el lado equivocado de su propia historia- invocando un doble estándar y seleccionando lo que ellos consideran es “lo correcto”. Aparentemente, lo que fue correcto para ciertos ex-presidentes Republicanos no es lo correcto para este presidente.

Repito lo que he dicho desde un principio: El antídoto para la acción ejecutiva sería aprobar una ley de reforma migratoria.

Seamos claros, sin importar cuán grande o expansivo sea el anuncio del Presidente, una solución legislativa permanente sigue siendo nuestro objetivo final.

El alivio administrativo no otorgará estatus legal a nadie, ni tampoco un camino a la ciudadanía. Pero si abre el camino para que muchos puedan salir de las sombras, registrarse con el gobierno, ser verificados para antecedentes penales, obtener un permiso de trabajo, pagar impuestos, y ya no vivir bajo el miedo a la deportación.

Este alivio evita las deportaciones innecesarias y le da la oportunidad hacia una vida mejor a todos aquellos que simplemente quieren mantener unidas a sus familias. Estamos hablando de millones de personas trabajadoras que ahora pueden vivir y trabajar en los EE.UU., sin temor a ser separados de sus seres queridos.

Pero si mis colegas Republicanos siguen tan angustiados por el tema migratorio – ya sea la preocupación que el Presidente abuse de su autoridad ejecutiva— ellos pueden ejercer su propia autoridad y empujar nuestro proyecto de ley y permitir un voto sobre la propuesta migratoria bipartidista e integral que sigue congelada en la Cámara de Representantes.

El Presidente ha dicho que actuó porque hay un costo detrás de la espera- un costo medido en los miles de padres deportados de niños ciudadanos,  esposos y esposas separados , y millones de familias que esperaron mucho tiempo bajo el temor de ser separados.

El Partido Republicano que bloqueó la reforma migratoria en el 2006, 2007, 2010, 2013 y 2014 puede, si eso desean, unirse a nosotros en la mesa de negociación con sus propias propuestas, y sus propias soluciones.

Porque mantener el statu quo ya no es una opción. Y eso es, precisamente, la razón por la cual no querían que el Presidente cumpliera su promesa. Ellos simplemente habrían querido que hiciera nada.

Echemos un vistazo a lo que mis amigos Republicanos tanto han criticado: En términos simples, lo que la Administración está creando es un nuevo programa de Acción Diferida para padres (DAPA, por sus siglas en inglés) que proporcionaría un alivio de deportación, tras una evaluación de caso por caso - a los padres indocumentados de ciudadanos estadounidenses o residentes legales permanentes.

Aquellos que estuvieran presente en los EE.UU.  el 20 de noviembre 2014. Aquellos que hayan residido continuamente en los EE.UU. durante cinco años, desde el 1 de enero 2010, no serán prioridad de deportación.

Alrededor de 4,1 millones de padres serán elegibles para aplicar a este nuevo programa.

La acción del presidente expande el actual programa de Acción Diferida (DACA, por sus siglas en inglés) para jóvenes indocumentados, eliminando el límite de edad y permitiendo que inmigrantes que llegaron antes del 1 de enero de 2010 puedan someter sus solicitudes.

Esto no es una amnistía. Como ha dicho el Presidente, la amnistía es el statu quo. Amnistía es el sistema de inmigración que tenemos hoy, donde millones de personas pueden vivir aquí sin tener que presentarse o registrarse con el gobierno.

Esta acción fundamentada legalmente, le permite  a millones salir de las sombras.

Proporciona un alivio temporal de la deportación que mantenga a las familias unidas y provea una oportunidad para que más personas puedan trabajar y contribuir a nuestra economía.

En mi estado de Nueva Jersey, aproximadamente 137.000 padres de ciudadanos estadounidenses y residentes legales permanentes se beneficiarán del nuevo programa DAPA. Y más de 67.000 se podrían beneficiar del programa de DACA expandido. Si cumplen con todos los requisitos, eso es un estimado de 204.000 personas en Nueva Jersey que pueden salir de la sombras y vivir con tranquilidad, con la esperanza de una vida mejor, y la opción de contribuir a la comunidad y la economía.

Estos números representan a madres y padres – de buen carácter moral, gente trabajadora - que van a registrarse con el gobierno, someterse a una verificación de antecedentes penales, obtendrán un permiso de trabajo, pagaran impuestos, y ya no tendrán que temerle a la deportación. Y al hacer esto, nos daremos cuenta quienes están aquí por sus familias y quienes están aquí para hacernos daño.

El hecho es que debido a las acciones ejecutivas del Presidente, ahora más criminales serán deportados, más recursos se destinarán a nuestra frontera, más familias quedarán juntas, y más gente va a pagar impuestos. Estas son todas cosas buenas

El Consejo de Asesores Económicos ha reportado que en la próxima década, las acciones ejecutivas anunciadas por el presidente aumentarán nuestro producto interno bruto, o PIB, hasta un 0,9 por ciento, o un adicional de $ 210 mil millones. El déficit federal se reduciría por $ 25 mil millones tras un mayor crecimiento económico. Y el salario promedio para todos los trabajadores de Estados Unidos aumentaría por  un 0.3 por ciento.

La acción ejecutiva que el Presidente ha tomado, y que los Republicanos han criticado, aumentará la productividad de nuestra fuerza de trabajo ¿Cómo? Al permitir que las personas – ya sean inmigrantes indocumentados o los cónyuges de los beneficiarios de visas H-1B – sean parte de la economía formal y puedan contribuir con sus habilidades innovadoras, y empresariales que levantan a nuestra economía.

Pero seamos claros – las medidas ejecutivas del presidente son alivios temporales. El Congreso puede terminar el trabajo. La acción diferida es decreto, pero no es un camino a la ciudadanía o una solución permanente.

El hecho es que se esperó y esperó y esperó. Y ante la ausencia de cualquier acción republicana sobre la reforma migratoria - el Presidente ha utilizado el poder que tiene y ha tomado una acción responsable y grandiosa.

Repito – si mis colegas están preocupados por la acción ejecutiva, los exhorto a que usen su poder como legisladores para aprobar una reforma migratoria, ya sea el proyecto del Senado o su propia visión sobre una reforma integral.

Repito una y otra vez, hemos esperado demasiado tiempo, y yo, por mi parte, felicito al Presidente por su uso de autoridad al enfrentar  un partido republicano intransigente, rehén de sus propios miembros extremistas, antigubernamentales y anti-inmigrantes.

De hecho, estas fueron las tres cartas emitidas - una antes de la acción ejecutiva y dos después - de profesores de derecho y ex Asesores Generales del Consejo de USCIS, jefes de los Servicios de Inmigración, los cuales confirman que  el presidente tiene plena autoridad – basado en fundamentos jurídicos con claros precedentes  

Estamos cansados de esperar a que los republicanos le den el "sí" a algo - "sí" a la adopción de medidas que están en el interés de millones en este país, quienes esperan liderazgo, acción,  avances mutuos de cooperación y no de confrontación y obstrucción.

Millones de familias están cansadas de esperar. La nación está cansada de esperar a que los republicanos se pongan al día con la historia - en este caso - con las lecciones de su propia historia.

Invito a mis colegas  republicanos a invocar la memoria de Ronald Reagan y George HW Bush y – y repito – apoyen a este presidente por seguir sus ejemplos y haber hecho lo correcto”.

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